Mostrando entradas con la etiqueta Filosofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Filosofía. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de octubre de 2013

lunes, 30 de septiembre de 2013

¡¡Ánimo con la Filosofía!!



Os pongo aquí unos fragmentos de un libro de Michel Onfray, que creo que es muy cierto y os puede dar ánimos para afrontar por primera vez la asignatura de filosofía.

"Se os ha prevenido contra la asignatura (filosofía): no sirve para nada, no se entiende lo que cuenta el que la enseña, acumula preguntas sin dar nunca respuestas, a menudo se reduce a la copia de un curso dictado y a los dolores de muñeca asociados, etc. No os equivocáis del todo, a menudo ese es el caso. Pero tampoco tenéis razón completamente, pues no siempre es verdad...
Tenéis razón: francamente la filosofía puede fastidiar a su público... En primer lugar, cuando hace uso, pero sobre todo, cuando abusa de términos complicados: ataraxia, fenomenología, noúmenos, eidética, y otros términos imposibles de pronunciar, memorizar o utilizar. Después, cuando se entusiasma por cuestiones que parecen carentes de interés o ridículas: ¿por qué hay algo más bien que nada?
(...)
Pero también puede que no tengáis razón completamente: la filosofía puede practicarse con auténtico placer. Ante todo, precisemos que el vocabulario técnico o especializado puede ser necesario. Se le concede sin problemas al médico o al mecánico que pueden hablar, el uno de una arteriola, el otro de un balancín, sin suscitar el reproche: en ocasiones el empleo de vocabulario especializado puede revelarse indispensable.
(...)
En cuanto a las cuestiones aparentemente extravagantes, podéis tener razón: algunas solo provienen de personas que se especializan excesivamente en la disciplina. A vosotros no os acecha ese peligro... Dejádselo a los verdaderos aficionados. ¿Y por qué no vosotros, cuando tengáis varios años de filosofía a vuestras espaldas? Sea como fuere, la filosofía no se reduce solo a la práctica de debates especializados. Comenzad por intentar resolver las cuestiones que os planteáis en vuestra vida cotidiana, la filosofía está para eso. El curso de filosofía puede y debe contribuir a ello.
Por último, efectivamente podéis sentir, en un momento dado de vuestro bachillerato, que os derrumbáis bajo el peso de las cuestiones y que, comparadas, las respuestas parecen menos evidentes, menos fáciles. Tendréis motivo: a lo largo del curso se da un periodo en el que muchas ideas comunes que provienen de vuestros padres, de vuestro medio, de vuestra época se desmoronan y dan paso a un desierto angustioso. No dejéis por eso de recorrer vuestro camino filosófico. Al contrario. Solo si perseveráis podréis superar ese estado de inquietud hasta comenzar a experimentar un auténtico placer en resolver problemas filosóficos personales y, posteriormente, generales.
(...)
La filosofía tiene tras sí casi treinta siglos de pensamiento y pensadores (…). Esos sistemas de pensamiento, esas ideas, esos hombres proponen suficientes preguntas y respuestas como para que saquéis provecho de un libro, un texto, de unas páginas o una figura cimera de ese universo singular.
En los programas oficiales se transmiten valores seguros, clásicos. La mayoría de las veces alteran poco el orden social, moral y espiritual, cuando no lo fortalecen claramente. Pero también existen, y en cantidad muy
considerable, filósofos marginales, subversivos, raros, que saben vivir, reír, comer y beber, a los que les gusta el amor, la amistad, la vida en todas sus formas (…). No imaginéis, porque se os presenten prioritariamente pensadores poco excitantes -o porque el profesor que os los transmita tampoco parezca excitante-, que toda la filosofía se reduce a siniestros personajes o tristes individuos tanto más dotados para pensar como para ser torpes en la vida y desfasados en la existencia. La filosofía es un continente lleno de gente, de personas, de ideas, de pensamientos contradictorios, diversos, útiles para el éxito de vuestra existencia, a fin de que podáis regocijaros continuamente en vuestra vida y construirla día tras día. A vuestro profesor le corresponde proporcionaros el mapa y la brújula, a vosotros trazar vuestro camino en esta geografía farragosa, pero apasionante. Buen viaje..."

viernes, 9 de noviembre de 2012

Filosofía para Niños

 Interesantísimo programa de "Para todos la 2" sobre la enseñanza de la Filosofía en las escuelas e institutos. Aunque es un vídeo de hace un año, los temas sobre los que se habla y las cosas que se dicen se encuentran en este momento de total actualidad: ¿Por qué enseñar Filosofía?, ¿Cómo hacerlo? y ¿para qué hacerlo?

Estoy totalmente de acuerdo en que se puede enseñar, o mejor, practicar la Filosofía con niños y jóvenes de cualquier edad. Y también en que es buenísimo para ellos; todos tenemos inquietudes, y es muy importante hablar de ellas, saber cómo hacerlo, escuchar lo que otros opinan o saben a cerca de lo mismo, informarse sobre ello, etc. Se puede filosofar a partir de sus dudas, preguntas e inquietudes.
Me parece muy interesante que señalen el Diálogo como la pieza clave para enseñar Filosofía, porque creo que el diálogo es imprescindible siempre que se quiera que alguien aprenda algo.

También estoy de acuerdo en que es esencial ayudar a los jóvenes a que desarrollen una actitud crítica para que puedan manejar todas las herramientas que actualmente tienen a su alcance. Los avances de la tecnología y la ciencia nos ofrecen muchas facilidades para obtener información, pero hay que saber distinguir, elegir, cribar, etc. Hay que tener criterios.